martes, 4 de octubre de 2016

Branding, marca personal.


Tener una marca personal te permitirá destacar claramente en el campo laboral. Aquí te dejo algunas ideas para cautivar al mundo con tu sello personal.

Los teóricos de branding (o marca personal), utilizan un concepto y unas técnicas que pretenden ayudar a los profesionales a despuntar en un mercado cada vez más competente. Los resultados de presentar una marca personal se dan cuando la gente identifica una imagen y recuerda un producto o una idea, que lo lleva a recordar necesariamente al poseedor de esa marca.

Persuade para que te elijan
“El objetivo de una marca personal es convertirte en el profesional con el que todo el mundo quiere trabajar”, afirma Andrés Pérez Ortega, consultor que trabaja desde hace varios años en la propagación de estrategias de posicionamiento personal y branding. Porque de eso se trata: de aprender a posicionarte en tu especialidad igual que cualquier marca comercial.
El origen del término personal branding hay que buscarlo una década atrás, en un artículo de Tom Peters publicado en la revista Fast Company, donde este gurú ya presagiaba un nuevo entorno laboral en el que reinventarse en forma de marca personal representaba una clara ventaja competitiva.

Descubre tu valor
Para crear tu marca necesitarás preguntarte ¿quién soy y qué ofrezco? No debes perder de vista tus objetivos profesionales y las capacidades que tienes para hacer que tu marca represente lo que haces y eres, recuerda que satisfacer una necesidad del mercado implica una novedad y otra opción creativa para que la gente te busque y quiera consumir lo que tú tienes Como lo afirma Ortega: “tienes que ser útil, aportar algo que te haga relevante”.

Analiza tu materia prima
Es elemental sentarte a hacer un inventario de tus puntos fuertes y débiles, habilidades y destrezas como un buen punto de partida. Recuerda que toda marca de éxito posee unos atributos reconocibles y tú debes identificar los tuyos. No te engañes a ti mismo tratando de proyectar lo que consideres un modelo ideal: nadie puede ser bueno en todo, muchos son aprendices de todo y maestros de nada. A continuación te propongo algunas ideas para crear tu marca personal:

Creatividad
Es uno de los elementos básicos de toda marca. Andrés Pérez recomienda a quien esté buscando la suya “que encuentre una manera de diferenciarse. Por ejemplo, en lugar de dar una conferencia, puedes crear un juego que te sirva para transmitir tu mensaje”. Ser creativo va unido al talento personal que te permitirá mostrarlo en cualquier lugar. Prueba de ello nos la da el especialista bursátil José Luis Cava, quien “al ver cómo los norteamericanos analizaban la Bolsa y lo divertido que resultaba” apostó por darle también en España “un enfoque diferente” a la actividad. Su consejo: “Si quieres contar algo en público, necesitas captar antes la atención de la gente... ¡Cuéntalo entonces de forma divertida!”
Rapidez
Una marca personal, con la ayuda de las redes sociales, puede masificarse muy rápidamente siempre y cuando te tomes el tiempo de compartirla en discusiones y comentarios. Además, recuerda que no estás solo, pues compites con millones de cibernautas que buscan posicionarse en el mercado, por lo que necesariamente debes crear una marca muy original.

Carisma
Sin necesidad de que llegues a ser Obama, tener capacidad de motivar es una cualidad muy demandada en las empresas. Jefes de ventas, consultores, formadores... en estas y otras profesiones, el poder de persuadir determina en gran manera los resultados. Si te ves dentro de este perfil, esfuérzate en cultivar tus dotes de comunicador. Analiza tu experiencia en proyectos pasados (un grupo que haya mejorado sus resultados bajo tu dirección, etc...) y trata de sistematizar las claves de esos éxitos en un discurso transmisible.

Especialización
Como ya te mencioné anteriormente, lo que en un contexto pudiera percibirse como una desventaja significativa, en otro puede convertirse en una gran ventaja profesional. La mayoría de pequeñas y medianas empresas recurren a una persona que tenga experiencia en un área específica y que se desenvuelva en otras relacionadas con lo que sabe hacer y tiene conocimientos teóricos al respecto. Posicionarte como especialista es cuestión de estar atento a los fenómenos sociales, tendencias y requerimientos de tus públicos que te ayuden a identificar sus necesidades más prontamente que el resto de competidores.

Adaptabilidad
Debes estar consciente que vivimos en un mundo donde si un objeto hoy es blanco, mañana sin problemas puede ser de color negro, hablando hipotéticamente, por lo que tu marce debe pensarse para adaptarse a esos cambios. No quiero decir que debes crear una marca hoy y mañana otra, lo que se quiere rescatar es que tu marca debe ser lo más simple posible con características detalladas y muy bien delineadas como para que sea imposible de igualar. Algunos maestros de diseño dicen que menos es más.

Ética
Un valor poco aplicado en el mercado global pero muy fácil identificado por los consumidores. Aunque en el mundo de los negocios la ética es un valor en alza desde hace una década, también es cierto que los perfiles comercialmente más agresivos han sido los más demandados en estos años de bonanza.

Busca las diferencias
“El problema –puntualiza Pérez Ortega– es que hoy día todo el mundo es licenciado, domina varios idiomas, etc.”. No queda otro remedio que ofrecer “algo más”. Como apunta la experta en márketing de nuevos formatos Neus Arqués en su libro Y tú, ¿qué marca eres?, “no se trata de ser mejor que el resto, sino de sacar partido de aquellos valores propios que nos hacen distintos”.

Fuente: http://www.emprendedores.es

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